El Perú continúa siendo un país minero de importancia mundial, como lo ha sido en toda su historia, desde las épocas prehispánicas, luego durante la colonia y en la actual coyuntura económica internacional en la que el Perú aparece entre los cinco países con mayor presupuesto para la exploración de nuevos emporios polimetálicos.
La producción minera, con capitales nacionales y extranjeros, representa la principal fuente financiera para impulsar el desarrollo integral y sostenible del país en un nuevo marco de inclusión social y equidad, para derrotar a la pobreza y posibilitar bienestar y oportunidades para los sectores más pobres de nuestra población.



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